El mensajero de Allah dijo: “¡Oh Dios! Te pido que por virtud de que solo tu mereces la alabanza devocional, no hay nadie con derecho a ser adorado sino Tu, Tu eres el Otorgador …” (Citado por At-Tirmidhi, Abu Dawud, y el Sheij Al-Albaani lo clasificó como auténtico ‘sahih’)