Él pone las cosas donde deben estar exactamente. Él adelanta o retrasa lo que le plazca en su infinita sabiduría y justicia absoluta. Decretó todo antes de que existiera la creación. Él eleva a quien quiere a las posiciones más elevadas entre los justos, pero también denigra a quien quiere, por su sabiduría y justicia absoluta. Nadie puede adelantar lo que Él retrasa, ni puede retrasar lo que adelanta.